Cazadoras de Piloto

Si estás mirando cazadoras de piloto es porque huyes de las modas superficiales. No quieres ser uno de tantos, no formas parte del rebaño, tienes personalidad propia y eliges lo que te pones según tus gustos. Las chaquetas de piloto tienen más de 100 años y no son fruto del marketing.

¿Por qué comprar una cazadora de piloto en 2017?

En primer lugar porque el diseño es espectacular, no hay cazadoras más bonitas y bien acabadas que las de piloto de aviación.

En segundo lugar por lo calientes que son, están pensadas para abrigar a los pilotos cuando vuelan a grandes alturas, donde se alcanzan temperaturas bajo cero.

En tercer lugar por la gran calidad de los materiales, son prendas caras para toda la vida. Sabes que estás pagando por algo bueno, y no por una marca.

Actualmente las cazadoras de piloto se venden a todo el público, pero en su día eran una prenda exclusiva para aviadores. Las cabinas de los aviones eran abiertas y pasaban un frío inhumano, abrigarse no era una opción. El diseño se fue adaptando a las necesidades de los pilotos, hasta llegar a los modelos más populares, como la cazadora G1.

Con la modernización de los aviones las cazadoras fueron cambiando. Pero el diseño de las originales era tan bonito, que después de décadas se siguen fabricando con los mismos diseños, y los pilotos las siguen utilizando. Podría decirse que se ha convertido en su uniforme de trabajo.

Cazadoras de Piloto: Un poco de historia

Durante la Primera Guerra Mundial, entre 1914 y 1918, las aeronaves de baja altura no tenían cabina y los pilotos volaban al descubierto, necesitando abrigarse lo máximo posible. En especial los pilotos de bombardero, que subían a gran altura en cabinas sin presurizar y llegaban a soportar -60ºC bajo cero.

Pero no fue después de la guerra, en 1926, cuando se empezaron a utilizar chaquetas pensadas especialmente para los pilotos de bombardero.

Eran cazadoras hechas en piel de gran espesor y forro interior en lana de oveja. Tenían el cuello, los puños y la cintura acabados en lana para retener el calor corporal y proteger del frío. Así como solapas y cremalleras para mantener la chaqueta lo más ajustada posible.

Esta cazadora de piloto empezó a fabricarse en serie con el nombre de B-3 Bomber Jacket. Y de ahí viene el nombre de bomber, pues los primeros en llevarla fueron pilotos de bombardero.

El éxito de esta estandarización fue tal, que en los años 30 la Armada de los Estados Unidos modificó la B-3 para los pilotos que volaban a baja altura.

Era más fina, sin el forro interior ni el cuello de lana, y con los puños y la cintura en punto elástico para ceñirse al cuerpo e impedir la entrada de aire. A esta nueva chaqueta, más ligera y práctica, la llamaron cazadora A2.

En los años 40, la Marina de los Estados Unidos que venía utilizando la A2, introdujo algunos cambios para sus pilotos. Entre ellos, volvió a poner un cuello grueso para retener el calor corporal, pero esta vez de pelo en vez de lana. A este nuevo modelo se le llamó cazadora G1, y es a día de hoy uno de los más famosos y utilizados de la historia.

La chaqueta que llevaba Tom Cruise en Top Gun es justamente la G1. Popularmente se la conoce como cazadora Top Gun con parches.

Los parches se pusieron moda más delante, cuando los oficiales cosían los distintivos de los escuadrones en los que habían estado destinados.

Más adelante, con los avances tecnológicos en aviación y en producción de textiles sintéticos todo cambió, y se diseñaron chaquetas más livianas, con materiales ignífugos y repelentes al agua.